Entremos un poco más en detalle...
¿Soy el mejor Swing Trader? Esa respuesta te la dejo a ti jajajaja. Pero de lo que sí estoy seguro es de que soy capaz de sacar lo mejor de esa persona que desea dejar de sentirse incómoda con sus acciones.
Prácticamente cualquier persona es capaz de hacerlo bien en bolsa, disfrutando durante el proceso. El problema está en que no todo el mundo ha encontrado aún ese “algo” que le hace emplear un camino claro, concreto y eficaz. Por eso, disfruto mucho ayudando a esos inversores que ya tienen algo de experiencia, pero que todavía se sienten algo perdidos en su operativa, a través de mi mejor arma: la estrategia de Swing Trading que he construido con esfuerzo (y bastante cariño).
Para lograrlo, acompaño al inversor a través de todas esas fases por las que debe pasar un Swing Trader para poder obtener una rentabilidad bastante superior a la media del mercado sin tener que sacrificar ningún aspecto de su vida.
Este acompañamiento se ve facilitado por la que es seguramente una de las mejores comunidades de Swing Traders de acciones de habla hispana. Una comunidad en la que nos ayudamos entre todos a mejorar nuestra operativa, en base siempre a unos valores de respeto y cercanía.
Cuando Robert Kiyosaki nos cuenta que ser rico o pobre es algo de mentalidad, y no de ingresos, es básicamente porque el mundo puede dividirse entre las personas que “han despertado” y las personas que todavía no.
Y no me refiero solamente al aspecto financiero, sino también a las dos otras áreas más importantes de nuestra vida: salud y relaciones personales.
Estudié una de las carreras más demandadas del momento: Ingeniería Industrial. Mi entorno y yo nos sentíamos orgullosos de que, con solo 23 años, ya tenía una carrera, había comenzado a trabajar y estaba iniciando un Máster al mismo tiempo.
Sin embargo, fue un problema de relaciones personales el que me hizo “despertar” y darme cuenta de que, independientemente de conspiraciones, parece que no interesa que los ciudadanos actuemos de un modo diferente a la mayoría: estaba siguiendo el camino bien visto por la sociedad en todos los aspectos de mi vida, pero no el que realmente me hacía feliz. El libro que me hizo darme cuenta de esto fue Psicología de Éxito, de Mario Luna, autor al que se lo debo TODO.
Durante un tiempo, y seguramente a ti también te ha ocurrido, estuve informándome sobre temas de emprendimiento, inversiones y libertad financiera con un gran afán que me hacía devorar todos los libros y cursos posibles.
Como soy un apasionado del deporte, comencé seguramente por la peor de las opciones: venta de productos deportivos online. Al comienzo estaba ilusionado, pero a los pocos meses me di cuenta de las trabas que esto suponía: problemas de stock, atención al cliente, productos defectuosos… Además, era algo que no terminaba de encajar conmigo, puesto que, por mucho que me guste, no me considero el más indicado para recomendar, por ejemplo, una prenda deportiva a una persona.
Anduve perdido durante algunos meses hasta descubrir el mundo de la inversión en bolsa. Lo bonito de este mundo es que te da una visión general de cómo está la macroeconomía mundial y puedes estudiar múltiples y variados modelos de negocio para formar parte de ellos. Y como yo quería tocar un poco de todo, esto me venía genial jeje
Como es lógico cuando descubres algo nuevo y estás extremadamente ilusionado con ello, pronto te das cuenta de que no es tan fácil y perfecto como parece. El famoso “invierte a largo plazo” del que todos hablan no es tan fácil de aplicar, y tienes que buscarte un poco la vida si quieres que esa estrategia resulte útil y rentable.
El libro “Cómo gané $2.000.000 en la bolsa” de Nicolas Darvas me hizo darme cuenta de que el Value Investing no era tan atractivo en la práctica como parece, así que decidí seguir buscando esa estrategia que pudiera encajar en mí, hasta rematar en Brian Pezim y su libro “How to Swing Trade”.
Y ese fue el comienzo de mi pequeña, pero intensa, carrera inversora, que me llevó por distintas estrategias hasta acabar en el Swing Trading, aquella que mejor se adapta a mi vida y modelo de pensamiento. Una estrategia que me permite programar algunas órdenes y seguir viviendo mi vida, tal y como la quiero diseñar.
A día de hoy, me dedico en cuerpo y alma a mejorar esa estrategia, seguir aprendiendo de mis errores y de otros traders, ayudar a otras personas como tú a encontrar ese método que les hará sentirse con mayor comodidad y, por supuesto, a jugar al padel jajajajaja
Como ves, mi viaje hasta descubrir que el Swing Trading era aquello que mejor me identificaba no fue directo, sino que tuve que pasar a través de distintos obstáculos que me hicieron crecer por el camino.
Si quieres que te ayude a definir tu camino en la inversión en bolsa cuéntame en qué situación te encuentras actualmente en este formulario, sin ningún compromiso.